Carta #4. Barcelona, ciudad donde vivir - Página oficial de Manuel Valls
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Carta de Manuel Valls

#4. Barcelona, ciudad donde vivir

Estimados ciudadanos:

Vivir en Barcelona se ha hecho más difícil. Los precios de la vivienda suben y la calidad de vida desciende.

Hoy, como hace cuatro años, el acceso a la vivienda es la segunda preocupación de los barceloneses, después de la seguridad. La actual alcaldesa logró ganarse la confianza de muchos electores con unas promesas sobre vivienda que han sido aparatosamente incumplidas: Ada Colau ha puesto a disposición de los barceloneses 700 viviendas, ni un 10 por ciento de las 8.000 anunciadas.

Este fracaso ha sido tan rotundo que la ciudadanía tiene la sensación de que el problema de la vivienda es irresoluble.

Por eso quiero trasmitir a los barceloneses un mensaje de optimismo: Barcelona tiene un enorme margen de mejora en la política de vivienda.

Pero no basta con la buena voluntad. Si Barcelona no tiene hoy las viviendas que necesita, no ha sido por falta de solares, o por falta de dinero, sino por incompetencia y por un exceso de prejuicios.

Barcelona sí que dispone de solares para construir vivienda social, por ejemplo, en zonas como La Sagrera, la Marina del Prat Vermell o incluso en el 22@. Pero Barcelona necesita unos responsables municipales eficientes, capaces de dirigir y motivar de nuevo a una de las mejores plantillas de funcionarios de España y de garantizar normativas y procedimientos que promuevan el crecimiento en lugar de entorpecerlo.

En Barcelona hay recursos para construir vivienda, pero la ciudad necesita unos gestores municipales que no actúen condicionados por la ideología. Es un grave error romper el diálogo con el sector privado: el sector público no puede resolver por sí solo el problema de la vivienda. Por el contrario, el Ayuntamiento debe liderar una política de vivienda que incorpore la colaboración de la iniciativa privada para garantizar el mayor beneficio para toda la sociedad.

También es un grave error romper el diálogo con los bancos: frente a los 8.000 millones de deuda de Madrid, Barcelona debe sólo 700 millones. Sería más que razonable aumentar prudentemente la deuda para mejorar el acceso a la vivienda, un derecho fundamental que está siendo negado a decenas de miles de barceloneses. Colau ha sido incapaz de movilizar los 125 millones de euros que el Banco Europeo de Inversiones ha puesto a disposición de Barcelona para apoyar la transición hacia una ciudad más integradora y sostenible.

Nuestro optimismo es realista: en esta gran ciudad existe potencial de sobra para poner en manos de los barceloneses 10.000 viviendas de protección oficial en los próximos ocho años. El 75% de estas nuevas viviendas serán de régimen de alquiler. Además, me comprometo a impulsar otros 10.000 pisos sociales en el Área Metropolitana en ese mismo período de ocho años en colaboración con los otros municipios metropolitanos. Y os aseguro que vamos a hacerlas realidad.

Daremos un salto cualitativo, además, en política de vivienda, gracias al impulso de dos grandes actuaciones que son parte esencial de nuestro proyecto de ciudad: vamos a situar la promoción de la vivienda asequible en el centro de nuestra política metropolitana y vamos a convertir nuestra ciudad en la capital ecológica del Mediterráneo poniendo en marcha un plan de rehabilitación con criterios de desarrollo sostenible.

Sabemos cómo resolver el problema de la vivienda en Barcelona. Os pido vuestro apoyo para liderar este cambio para Barcelona.

Manuel Valls

Candidato a la Alcaldía de Barcelona